La Acrópolis de Chilonché (Guatemala): Crónica de las investigaciones de un patrimonio en riesgo en el área maya

Gaspar Muñoz Cosme, Instituto de Restauración del Patrimonio, Universidad Politécnica de Valencia

Cristina Vidal Lorenzo, Departamento de Historia del Arte, Universidad de Valencia

Alessandro Merlo, University of Florence

La primera vez que llegamos al sitio arqueológico de Chilonché, en julio de 2005, encontramos un montículo de destacadas proporciones que cubría su monumental Acrópolis. Desde la parte más alta de este montículo, que se eleva unos 15 m sobre su entorno, era posible contemplar un paisaje colonizado por amplios potreros cubiertos de vegetación y con muy pocos indicios cercanos de poblaciones. Sin lugar a dudas, en la antigüedad fue éste un singular enclave que dominaba visualmente este extenso territorio perteneciente a la cuenca del río Mopán, una región arqueológica del Sureste del Departamento de Petén, en Guatemala, aún escasamente explorada y en la que en época antigua convivieron numerosas poblaciones mayas, entre ellas, Chilonché.

En el sitio arqueológico solamente se vislumbraba una pequeña casa de madera abandonada junto a la carretera de terracería principal y algunos almacenes agrarios en la lejanía. Cuando examinamos las características de este promontorio comprobamos que había un gran número de túneles de saqueo que, desde todas direcciones, penetraban en su interior. En las partes más altas de la fachada externa de la Acrópolis, hacia el norte y hacia poniente, se percibían algunas estancias abiertas por la pérdida de sus muros de cerramiento, dejando ver muros de sillares de notable factura y algunos paños de bóvedas. Nos sorprendió la calidad de su arquitectura y la complejidad de la estructura de los muros visibles, así como la aparición de algunas soluciones constructivas singulares tales como un pequeño arco para unir dos estancias. En definitiva, todo esto ofrecía claros indicios sobre la importancia y calidad de sus constructores.

Chilonché ya había sido identificado en el año 1995 por el arqueólogo Julio A. Roldán, como parte de los trabajos realizados por el Proyecto Atlas Arqueológico de Guatemala, si bien ya se tenía noticia de él desde el año 1989, por informe del inspector general del Departamento de Monumentos Prehispánicos. Es decir, su localización como sitio arqueológico tenía más de diecisiete años, pero únicamente se había llevado a cabo, en los meses de abril y mayo de 1996, una prospección arqueológica, a partir de la cual se levantaron algunos croquis muy primarios del sitio. En esos croquis aparecían referenciados cincuenta y nueve grupos arquitectónicos, entre los cuales destacaba el que fue bautizado en esa ocasión como Grupo 47, que es la Acrópolis a la que ahora nos referimos. Según se podía apreciar en el croquis, el Grupo 47 comprendía una plataforma basal de unos 7 m de alto, sobre la que se levantaban cinco edificios principales dispuestos en torno a una plaza central. Los situados al norte y al oeste aparecían como los más elevados, llegando a alcanzar los 6 m de altura sobre el basamento. El ubicado al norte presentaba cuatro cámaras expuestas, y el oeste, dos. La prospección arqueológica consistió en realizar cuatro pozos de sondeo en la plaza central de la Acrópolis, a partir de las cuales se obtuvieron restos de cultura material perteneciente a diferentes períodos arqueológicos.

DOI: https://doi.org/10.13128/RA-17963

Read Full Text: https://oaj.fupress.net/index.php/ra/article/view/1936

--

--

The University of Florence is an important and influential centre for research and higher training in Italy

Love podcasts or audiobooks? Learn on the go with our new app.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store